domingo, 20 de enero de 2013

Reparación de la barra armónica de mi 3/4



     Hola amigos. Hace unos años compré mi primer y de momento único contrabajo. Es un 3/4 Gerhard Reinel, de construcción alemana. Por lo que he investigado puede tener entre 30 y 40 años. No es de madera maciza pero no suena mal. En la compra me guió Ivan Kovacevic (http://www.myspace.com/ivankovacevic77), un "peazo" de contrabajista como la copa de un pino. El me llevó a una masía por Gerona, donde un señor de unos 65 años construye, compra, vende, y repara contrabajos. Además de tocar en coblas catalanas.  Me mostró un montón de contrabajos desde 600 a 30000 euros. Y lógicamente no me compré uno caro... Me compré éste y nada más llegar a casa le hice unas fotos.


Y como siempre... además de empezar a aprender a usarlo, ya estaba pensando en verle las tripas...


En la siguiente foto se aprecia como estaba hundida la tapa.


Y tras husmear un poco dentro me di cuenta de que la barra armónica estaba parcialmente despegada.


     Así que después de investigar un poco por aquí y por ahí, me decidí a operar... Lo primero es desmontarlo y  empezar a despegar la tapa, que dicho sea de paso estaba un poco suelta en algunas partes. Aplicando calor con un secador de pelo y mucho cuidado conseguí despegarla, no sin algún que otro desconchón... Lo que me pareció normal debido al estado del barniz.


















     El  bicho ya había tenido alguna que otra reparación y además de la suciedad se pueden observar los chorreones de la cola mal aplicada y algún agujero reparado "de aquella manera..." Por no hablar de el poco cuidado que alguien tuvo al pintar el techo de su casa usando el contrabajo como plástico para tapar el suelo...

   




     Lo siguiente fue pegar la barra armónica. Para lo que use cola Titebone y unos sargentos corrientes de ferretería de barrio más unos que me dejo mi hermano que es carpintero.



Mientras se secaba aproveché para limpiar un poco el mueble por dentro y reparar el agujero y la etiqueta.

 
    Después lo llevé a la carpintería de Manolo y entre él, mi hermano Álvaro, los sargentos, la Titebone y yo le pusimos la tapa. Tengo que decir que sin la ayuda de ellos no sé si hubiera podido. Lo de pegar la tapa es de lo más complicado si no se tienen sargentos especiales para ello. Si tuviera que volver a hacerlo me fabricaría unos treinta. Ya lo tengo pensado. Usaría varilla roscada, tacos de madera, corcho, tuercas y palomillas.



Ahí están Manolo y Álvaro, que a medía mañana, y como es habitual... me llevaron a tomar un buen tentenpié con unas cañas.



Y el interior fotografiado al llegar a casa. Da gusto verlo "limpico"


Entonces inicie el trabajo de restauración de los bordes de la tapa y el barniz.





Detalle del nuevo cordal y piqueta de ébano. Los originales no eran de maderas nobles.




Arreglé a mí manera un desconchón que no me gustaba, y aunque no quedó muy bien, prefiero mi apaño...




Este es al agujero que estaba reparado con una masilla y yo preferí poner un parche. También a mi manera...





El clavijero tenía un pequeño golpe que rellené con madera y más tarde barnicé.





Detalle del canto ya restaurado.


Como no me gustaba el resultado después de acabar el agujero, me decanté por decapar toda la parte y volver a barnizar a brocha. Como Pepe Gotera...






Después unas caricias con lijas del ceromil y un poco de betún de judea a muñequilla.



Un detalle del acabado. Como se puede ver se conserva el craquelado por el paso del tiempo. Lo único que hice fue hidratar un poco.



Y ya terminado!

                 



Unas fotografías acuales.




Y un video desafinando chapuceramente...


Espero que os haya gustado y si alguien me puede hacer alguna crítica constructiva será bien recibida!

sábado, 22 de diciembre de 2012

JAZZ BASS 76

Hola amigos! 
Después de años de búsqueda apereció "EL BAJO". Este modelo de Fender jazzbass siempre me gustó por la estética, y como también me chifla el sonido fender jazzbass pasivo, pues buscaba un bajo así. Los problemas son los de siempre; dinero y tener uno a tiro. Bien, pues hace un tiempo cobré un finiquito y después de mucho pensarlo, hacer cábalas y buscar por la red y preguntar a gente, he comprado estos trozos de madera y metal;




No voy a decir lo que me costó, pero para mí fue un buen precio. No estaba en óptimas condiciones, pero eso lo hacía más atractivo para mí. También le iba a poder "meter mano"...
Como podéis ver en las fotos ha sufrido el paso de los años y las batallas... Pero el mástil, que era lo que más me preocupaba estaba bien y el alma funcionaba. Bastante sucio, sin pastillas ni puente originales, ni uno de los potes. Pero lo demás fetén, teniendo en cuenta que a mí no me importaba en demasía el estado de la pintura...
El golpeador y parte de la pintura estaban deteriorados. Como si hubieran estado expuestos a una fuente de calor. Una estufa para los que no seáis americanos del CSI...






Después de una buena limpieza, en la que salió hasta un poco de pintura... Le cambié el puente y las pastillas (que por cierto las dos eran del mástil...) por unas fender jazzbass del 73 de alnico,  compradas a un forero de Bajistas.ORG. Y le cambié el único pote que no era original por un push-pull para pasar las pastillas de serie a paralelo.





El estado de los trastes después de 35 años no era muy bueno, y aunque la acción era bastante baja y no trasteaba, preferí nivelarlos y pulirlos. Y claro ya que estaba, aceitar el diapasón que estaba más seco que la mojama...



Le habían puesto un puente aprovechando algunos agujeros del original, osea, torcido, lo que hacía que las cuerdas no quedaran bien alineadas con el mástil. Pero al poner el puente fender vintage, sorpresa! no acababan de estar alineadas.


E investigando me di cuenta porqué... Los orificios del cuerpo para anclar el mástil estaban dados de sí y el mástil quedaba torcido.


 Así que taladro en ristre y al ataque!!!



                            Al anclaje de la correa también hubo que hacerle un apaño...



                                                   Y finalmente el colega quedó "asín"


                 
 Aquí se puede ver con su cuñado japonés y su hermanito mejicano más joven.


 Otro día os pondré la reparación que le hice al golpeador. Que como estaba retorcido por misteriosas razones, lo tuve que enderezar y se rompió. Y claro, no lo voy a tirar. Además me gusta más con el original aunque sea negro. Al César lo que es del César... Pero eso otro día que hoy me duele el culete de estar sentado. Un saludito amiguitos!!!