sábado, 9 de julio de 2016

Un túnel muy pequeño... (el carpiano)




Hoy voy a escribir sobre una experiencia por la que tuve que pasar hace tiempo y con bastante preocupación por cierto.
Desde hacía muchos años tenía molestias en mis manos. Cuando hacía trabajos con los brazos levantados se me dormían. Con el paso de lo años fui empeorando. Por las noches incluso me despertaba por que se me dormía una mano y me causaba dolor, teniendo que levantarme para activar la circulación de la sangre. Al final tenía mis trucos como dejar el brazo colgando desde la cama. 
Por las mañanas tardaba un rato hasta que se me despertaba la mano en cuestión.
De hecho todavía me pasa en la derecha aunque no tanto. Y sobretodo en invierno. Y no os cuento lo incomodo que es estar tocando y perder el tacto en las manos...
Todo eso era debido al síndrome del túnel carpiano. 
Supongo que mi constitución física y los años trabajando de maletero en el Prat me llevaron a ello. Además de mi afición al bajo eléctrico...
No voy a entrar a explicar en que consiste exactamente, ni su diagnóstico, ni si se debe operar o no. Eso lo tiene que hacer un profesional. Yo acudí al médico de cabecera, que me derivó al especialista después de hacerme un electromiograma. Y éste decidió que lo mejor era operar.
A mí me daba miedo quedar peor, ya que preguntando por ahí obtenía respuestas de todo tipo. Desde que iba a quedar peor, hasta que iba a quedar mejor y pasando por que iba a quedar igual...
Por lo visto eso depende del grado en que se esté afectado, de la capacidad de recuperación de cada uno y su implicación, de la edad, de suerte...
El caso es que me medio durmieron. Una sensación muy placentera la verdad. Estaba como en una nube!
Y empezaron a trastear y remendar. 
Después de la operación me fui a trabajar ya que soy autónomo y la verdad es que pese a la incomodidad no me dolía mucho. Aunque envidio a los asalariados que pueden pillar la baja... (el que sea autónomo lo entenderá...) Pero no voy a entrar en política porque me enciendo y acabo cagando encima de las madres de casi todos los políticos....


Total, que estuve tres semanas si no recuerdo mal con la mano vendada y haciéndome curas a diario. En ese tiempo me hicieron controles y me cayeron los puntos, No recuerdo los tiempos exactamente pero creo que me dijeron que fuera moviendo las puntas de los dedos los primeros días y que fuera incrementando movimientos sin forzar y sin que me doliera.


Yo hice todo lo que me aconsejaron a raja tabla pero confieso que lo de mover los dedos y ejercitar lo forcé un poco y a la semana con vendaje incluido ya pillaba el bajo para probar que podía hacer. 


No paraba de mover los dedos siempre forzando sin llegar al dolor.
Resultado; en un mes ya estaba bastante bien. Creí que sería peor la verdad.



En la actualidad no se me duerme la mano (izquierda) al tocar o trabajar y tengo la misma movilidad y fuerza. Ya solo me queda una cicatriz casi imperceptible y espero que no vuelva a pasarme, porque dicen que se puede recaer.



Mi mano derecha sigue el mismo camino que la izquierda pero de momento es llevadero. Así que esperaremos a que sea peor y el médico decida. Es un coñazo quedarse sin tacto en medio de un "toque"


Desde aquí quiero dar mi apoyo y ánimo a todos esos profesionales de la medicina que nos arreglan lo mejor que pueden y no siempre con los medios necesarios. Es una pena que el mundo esté al revés y un hombre pegandole patadas a un balón o un trepa de la política cobre más que un médico que salva y compone vidas. Visto lo visto en España no tengo muchas esperanzas de que esto cambie pero por lo menos espero que alguno de estos héroes lea este post y le sirva para no tirar la toalla o caer en el hastío al que nos están llevando estos políticos que mantenemos por encima de nuestras posibilidades.

Hasta la próxima y un saludo!

domingo, 26 de junio de 2016

El talón de Aquiles de Fender.

Os presento el mejor jazz bass que he probado:


Se trata de una reedición del 75 que me envió el compañero David del foro bajistas.org. para reparar.
Pese a la reparación que había que hacerle sonaba espectacular. Tenía el mástil curvado e impracticable para slapear, pero solo enchufarlo en el bassman 135 y dar la primera nota ya se podía apreciar el sonidazo. ¿Qué digo? desenchufado ya se notaba perfectamente esa vibración aterciopelada que me encanta y las pastillas la reproducen perfectamente.
Justo el sonido que me gusta!
Lo malo es que el mástil estaba doblado y el alma no respondía ya que le pasaba lo que a muchos bajos con alma simple, La "bala" deforma la madera al apretar y eso hace que se levante el diapasón rajandolo  e impidiendo que pueda corregirse la curvatura.



Tiene montado un puente Wilckinson que aunque económico es una muy buena opción. A raíz de probarlo yo mismo he instalado uno en mi jazz bass.



 Una cosa que nunca entenderé, y menos en un bajo de este precio, es que no puedan limpiar el serrín sobrante antes de ensamblar las piezas. Será un truco para dar un sonido especial al instrumento... Yo creo que más bien hay mucho guarrete por ahí...


Al lío. En la siguiente foto se aprecia como está rajado el diapasón por la deformación de la madera al no aguantar la presión de la bala al ajustar el alma.



Se puede ver la curvatura del mástil que prácticamente era la misma con el alma en tensión o aflojada al máximo.


Lo primero es "abrir"


No sé si se aprecia pero el arce presenta una protuberancia muy fea.


Siguiendo experiencias anteriores hice una pieza más robusta para que aguantara mejor la presión.
Se pueden ver piezas que use en otra reparación y que aguantaron un tiempo pero al final hubo que cambiarlas.





Además de darle la forma y tamaño a la pieza le hago agujeros y avellanados para reforzar con tornillos. Y por último ranuras para que se adhiera mejor el adhesivo. En este caso epoxy.




Compruebo el encaje y que aguanta la tensión rectificando correctamente la curvatura.



 Así que lo pego.


Es el momento para aprovechar y repasar los trastes e hidratar el diapasón.








Ahora la elección de la madera apropiada. Como ya sabéis el tono de la madera puede variar considerablemente aunque sea de la misma especie. Así que me hice con varias tablillas y elegí la que creía que podía parecerse más una vez aceitada.


Como viene cortada a lo bruto hay que arreglarla un poco para que asiente bien .






 Luego se corta en el sentido que convenga para cuadrar la veta con la que tiene el diapasón.


Como siempre salen "poblemas" por todas partes y aquí no podían faltar... Prácticamente no se apreciaba pero después de tanto magreo la madera de debajo de la cejilla estaba resquebrajada y opté por sustituirla en vez de pegarla. Para ello tuve que cortar por lo sano...


Y entonces a dar forma a la criatura...


Detalle de la madera al echarle un escupitajo para comprobar el tono.



El radio del diapasón.







Encolando y a ver que pasa...


Y como no, otro "poblemilla". Me cargué la cejilla al quitarla.


Resultado; tuve que hacer otra...


Pero la cosa no iba tan mal


Después de aceitar hasta parece un trabajo "pofesioná"




          





Como se puede ver nos aceité la parte final del diapasón. Esto es porque luego hay que barnizarla para que quede igualada con la pala que es como va originalmente.


En la siguiente foto se ve recién barnizado


Después de ajustar la cejilla la altura de las cuerdas queda perfecta (por lo menos para mí...)
Creo que esta reparación revaloriza el bajo ya que es un punto débil que ya no tiene. Un bajo con alma de este tipo es susceptible de fallar por aquí, sin embargo este ya no lo hará!


Y para terminar aprovecho para avellanar los "bujeros" de los tornillos de cubrepastillas y puente para que no molesten las cabezas cuando no se ponen los "ceniceros".





Y después de pasar un paño, unas foticos para la posteridad;






Aquí pasando la tarde con unos coleguitas...